Después de registrar el viernes las mayores caidas de su historia las bolsas han recuperado todo lo que habían perdido. La súbida corresponde a un rebote puntual y a una compra impulsiva. Recuperar la confianza y cambiar la mentalidad del inversor medio será mas duradero y costoso.
Después de que los parquets financieros de todo el mundo registrarán las mayores bajadas de su historia los mismos índices han contabilizado subidas históricas.
En las últimas declaraciones públicas después de las subidas bursátiles los gobiernos y bancos centrales se felicitaban por las inyecciones de capital, los rescates financieros, las nacionalizaciones de la banca y las compras de activos tóxicos.
¿Calma financiera o exceso de volatilidad?
Parece que han conseguido lo que parecía imposible. Volver a recuperar la liquidez en el mercado, la confianza y la credibilidad financiera y económica para los inversores. Unas subidas de dos dígitos en las bolsas de medio mundo han provocado una notable recuperación de lo perdido en los últimos días.
Otros analistas apuntan simplemente a un obligado rebote y una compra masiva el lunes de acciones infravaloradas para especular en el intradía y obtener una alta rentabilidad y la liquidez que demandan empresarios y pequeños inversionistas. Efectivamente el volumen negociado y las compras impulsivas han condicionado la actual y puntual subida.
Habrá que esperar las próximas sesiones para saber si realmente se ha recuperado la confianza y la tendencia alcista o sin embargo será un hecho puntual.
¿Cambia el perfil del inversor bursátil medio?
Tradicionalmente la inversión en bolsa era una alternativa para el inversor medio que permtía diversificar su cartera y obtener una rentabilidad a medio y largo plazo superior a los dépositos, renta fija, deuda pública, fondos conservadores, repos u otras herramientas tradicionalmente conservadoras.
El plazo prefijado para un inversor medio era a largo plazo y muchos bancos, financieras y analistas recomendaban orientar sus carteras bursátiles a largo.
Si observamos las últimas sesiones que mezclan la incertidumbre, el miedo, la desconfianza y la pura especulación impulsiva ya nadie puede recomendar a sus clientes diversificar sus carteras y ponderar como tradicionalmente se hacia en bolsa.
Ante este panorama y con la disminución de las compras especulativas por parte de los holdings financieros o patrimoniales es previsible que la tendencia sea lineal o de decrecimiento a la espera de nuevas medidas, noticias internacionales, tipos de interés, precios del petróleo, elecciones de los EEUU, fusiones y adquisiciones, etc.
Parece que las bolsas necesitan un impulso o favorecer en sesiones a rebotes puntuales para registrar subidas.
Si la opinión pública, los medios, los rumores y leyendas populares invitan a medidas desesperadas como en Alemania que retiran el dinero del banco e invierten masivamente en lingotes de oro o directamente retiran los fondos de las entidades financieras para conseguir una sensación de falsa tranquilidad, parece difícil que los inversionistas inviertan en acciones que un día pierden el 10 % de su valor y otro día lo recuperan. Rentabilidades y Minusvalías más propias de inversiones alto riesgo como warrants o derivados.
El valor de las empresas se ha vuelto tan volátil que necesitaremos tiempo, dedicación y muchos datos favorables para volver a recomendar optar por la bolsa.
Tags: Acciones, Inversores, Volatilidad
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