El presidente de la reserva federal Ben Bernanke insinúa que rebajarán de nuevo el tipo de interés para dar más fluidez y credibilidad a los mercados financieros. El actual panorama no invita a creer que los inversores y ahorradores recuperen la confianza tan fácilmente
El presidente de la reserva federal Ben Bernanke ha dejado entrever que en la próximo reunión de la reserva federal puede bajar de nuevo los tipos de interés para dar más fluidez a los mercados financieros.
La volatilidad de los tipos de interés en Estados Unidos
Si analizamos la curva de tipo de interés de los Estados Unidos observamos la fluctuación más inestable y volátil de los países desarrollados. Los tipos de interés del Banco Central Europeo, Inglés o Japonés muestran una tendencia más lineal y estable.
La política monetaria es más propia de un acordeón. Se criticó al anterior presidente de la Reserva Federal el señor Greenspan de bajar los tipos de interés hasta el 1 % y provocar la burbuja inmobiliaria y financiera. El crecimiento exponencial de la economía también se le atribuye a los designios del señor Greenspan e incluso el trágico final que empieza a vislumbrarse.
Cuestionarse el modelo económico sería incurrir en autocritica y no es una estrategia políticamente aceptada.
El detalle más cuestionable de su política monetaria es precisamente los continuos cambios de rumbos que muestran un entorno cambiante y una falta de previsión a medio/largo plazo. Ahora incentivamos la economía bajando tipos, después combatimos la inflación y deshinchamos las burbujas subiendo tipos y finalmente bajamos tipos para volver a reactivar los mercados financieros.
Es difícil creer que brillantes economistas galardonados con premios nobel no pudieran prever lo que esta sucediendo actualmente. Parece que el axioma que quien alcanza altas cotas en poco tiempo bajará repentinamente se cumple estrictamente en el modelo económico actual. Greenspan y Benanke sabían que primero las .com, después el sector inmobiliario y finalmente el sistema bancario vería cuestionado sus pilares.
Alertar sobre esta situación hubiera provocado ralentizar el crecimiento y crear desconfianza. Ningún gobierno lo hubiera aceptado. La función de los bancos centrales se ha convertido en un bombero “apaga fuegos” y no en un estratega financiero que interprete los designios de sus economías.
El efecto de una bajada de los tipos a corto plazo
Lo más preocupante de las nuevas medidas es que en el panorama actual con noticias diarias de grandes colosos financieros cayendo estrepitosamente, tasas del paro record, y una posible recesión a la vuelta de la esquina, no parecen ser suficientes ni para inyectar liquidez ni conseguir la tan desacreditada desconfianza.
No creemos ni que los mercados bursátiles reaccionen favorablemente como lo hubieran hecho hace unos meses. El inversor y el ahorrador ya no confían ni en el gobierno, ni en la política monetaria ni n los planes anti crisis del gobierno. El ciudadano medio necesita un giro de 180 grados que le permita observar los acontecimientos desde otro prisma.
Recuperar su confianza será el primer gran objetivo del próximo presidente de los Estados Unidos de Ámerica
Tags: Política Monetaria, reserva federal, Tipo de Interés
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