Invertir no es una ciencia, ni un arte en si mismo, pero muchas veces los resultados pueden convertirse en lo más parecido al arte si hemos seguido una serie de premisas y procesos previos.
Esto no es un libro de autoayuda ni con este artículo le viene de regalo una varita mágica que simplemente con su luz le haga triunfar en las inversiones, pero una inversión bien elegida, definida y ejecutada tendrá muchas más posibilidades de éxito que una elegida alegremente, sin evaluarla y sin preocuparnos de más detalles.
Un sujeto que desee iniciar una inversión debería tener en cuenta para empezar varios factores, su propio perfil socioeconómico para ver que inversiones puede alcanzar por sí solo o uniéndose a otros sujetos, sus conocimientos e intereses sectoriales y de mercado que le indicará aquellos productos de inversión a priori más adecuados para él, pues eso le indicará en principio en que sectores o mercados estará más formado para tomar buenas decisiones y, por ende, lo que le permitirá hacer una mejor gestión de sus inversiones.
Del conocimiento del sector
Por lo que se ha comentado anteriormente, en ningún momento se ha querido decir que para invertir en un determinado producto o sector se tenga que ser un profesional o un amplio conocedor o experto del mismo ni mucho menos, pues una inversión en un sector rentable muchas veces no requerirá experiencia, simplemente será una buena inversión si el sujeto contrata una gestión, como sucede en muchos casos, externa ( Brokers, bancos,…); lo que se ha querido decir es que probablemente, por ejemplo, un experto en energías renovables puede ser mayor conocedor de las oportunidades que ofrece su sector, o un experto en biotecnología en lo suyo y así en todos los sectores y mercados.
Todo esto no tiene que resultar demasiado determinante para el inversor de a pie, pues éste si no dispone de conocimientos concretos en el sector siempre puede utilizar los demás recursos de intermediación, gestión e información que se ponen a su disposición; además de no hacer inversiones libremente, sino hacerlas mediante mercados regulados, con paquetes o productos estructurados, concentrados o diversificados.
Lo que si realmente debe de preocupar a todo inversor es como conseguir ser un buen inversor. Eso ya lo hemos tratado en otros artículos y lo resumiríamos en: disponer de información, saber captar la oportunidad y saber gestionarla adecuadamente.
Tags: gestión, inversiones, inversor
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